Dos líderes desde el inicio y dos formas opuestas de dominar la carrera
Desde la primera etapa, ambos se situaron al frente de sus respectivas generales y ya no abandonaron esa posición. Sin embargo, la forma de gestionar ese liderato fue completamente distinta. Maté construyó su victoria desde la estrategia y el control, mientras que Kortekaas firmó una de las mayores exhibiciones que se recuerdan en la historia de la prueba.
Maté gana desde la inteligencia y la montaña
La etapa de montaña marcó el punto de inflexión definitivo
A partir de ese momento, el malagueño se centró en controlar la carrera. En las etapas más rápidas y en el desierto, donde otros corredores trataron de dinamitar la general, Maté supo mantenerse siempre en las posiciones delanteras, sin asumir riesgos innecesarios y apoyado en el trabajo de su equipo.

La carrera masculina tuvo múltiples protagonistas en cada terreno
La combinación de etapas maratón, navegación sin referencias y jornadas de alta velocidad generó un desgaste constante, pero nunca puso en peligro real el liderato de Maté, que supo gestionar su ventaja con precisión hasta el final.

Kortekaas lleva el dominio a otro nivel
Una superioridad absoluta desde el primer día hasta el último
Pero su rendimiento no se limitó a la clasificación femenina. Kortekaas compitió constantemente en el grupo de cabeza absoluto, logrando resultados históricos que la sitúan en otra dimensión dentro de la Titan.

Una actuación histórica que rompe todos los registros previos
La neerlandesa cerró la carrera dentro del top 10 absoluto, logrando la mejor clasificación de siempre para una mujer en la Titan y consolidando su posición como la corredora más dominante que ha pasado por esta competición.

Una Titan completa y más exigente que nunca
Montaña, desierto, navegación y estrategia en una edición muy variada
Ni siquiera la última jornada fue un trámite. La carrera se mantuvo abierta hasta el final, con intentos de recorte, movimientos tácticos y lucha por las victorias parciales, reflejando el carácter imprevisible de la Titan.
Más allá de la competición, la prueba volvió a dejar historias que definen su esencia, con perfiles muy distintos compartiendo desafío en el desierto, desde exciclistas WorldTour hasta amateurs que buscan completar una de las aventuras más duras del calendario.

Dos formas de ganar que definen la esencia de la Titan
Maté: “He querido homenajear a Andrey Amador en meta. No ha estado este año con nosotros físicamente, pero nos hemos acordado de él cada día. Te lo dedico, Andrey”.
Kortekaas: “Sin duda, ha sido mi mejor Škoda Titan Desert Morocco. Me he sentido muy bien y ha sido increíble ganar como he ganado. No tengo palabras”.