Un diseño que convierte la lluvia, el polvo y el barro en parte de la identidad del casco
El nuevo acabado Raindrop nace bajo la idea de representar la esencia real del ciclismo, lejos de escenarios perfectos y centrado en situaciones imprevisibles como lluvia, polvo o terreno mojado. La gráfica busca reflejar ese momento en el que el ciclista sigue rodando pese a todo, acumulando marcas que no son suciedad, sino el resultado directo del esfuerzo.
Según explica la propia marca, el diseño no se limita a representar elementos naturales, sino que intenta capturar visualmente el impacto del barro salpicando y las gotas de lluvia cayendo sobre el casco en movimiento. Esto da lugar a un acabado con tonos arena que simulan ese entorno cambiante, combinado con detalles en azul que evocan el cielo y refuerzan la conexión entre terreno, clima y ciclista.
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