Gaze sufrió una grave caída en 2019 que marcó parte de su carrera deportiva
La apuesta de Canyon encaja con lo visto en la edición anterior, cuando dos estructuras procedentes del XCO coparon las primeras posiciones de la clasificación general. En ese contexto, la marca alemana confía en la velocidad, la explosividad y la capacidad de endurecer la carrera de dos corredores acostumbrados a competir al máximo nivel.
En el caso de Sam Gaze, su relación con la Cape Epic es especialmente intensa. El neozelandés sabe lo que es brillar en Sudáfrica y durante un tiempo fue uno de los corredores más desequilibrantes de la prueba, capaz de marcar diferencias en etapas clave. Sin embargo, también guarda un recuerdo amargo de la carrera, marcado por la grave caída sufrida en la edición de 2019, que le obligó a abandonar por síntomas de conmoción cerebral y condicionó su carrera deportiva durante meses. Volver a la Cape Epic supone, en cierto modo, cerrar un círculo pendiente.
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