El francés revela que se cayó durante los entrenamientos y no estaba en condiciones de competir, aunque siguió el ritual previo a la salida para mantener la tensión en la lucha por el título
«Esta mañana tuve una caída, nada loco, pero me golpeé el brazo y la pierna.»
A pesar del dolor, el francés intentó mantener viva la batalla psicológica por el título y se presentó en la salida, esperando el resultado de Goldstone antes de decidir. “Quería mantener la presión sobre Jackson, esperaba quizá un error o un pinchazo. No era la forma en la que quería que acabara la temporada, porque el ambiente era increíble y me sentía muy bien. Pero cuando Jackson bajó perfecto supe que no tenía sentido arriesgar, mi pierna simplemente no funcionaba.”

«Es duro no poder pelear el último día del año, pero Jackson merece todo el éxito que está teniendo.»
El vigente campeón del mundo se marcha de Canadá con el subcampeonato general tras una temporada muy regular, pero marcada por problemas mecánicos y golpes en momentos clave. Su gesto de aparecer en la zona de salida, pese a saber que no podía competir, fue un último acto de respeto hacia la competición y hacia su rival.