¿Es posible que aspire a medalla en dos modalidades?
Un nuevo capítulo con doble disciplina
«Todo es nuevo para mí, desde cómo funciona un equipo de carretera hasta la alimentación o las tácticas colectivas»
«Lo veo como un nuevo capítulo en mi carrera. Salir de mi zona de confort es algo que me motiva, aunque sé que tengo mucho que aprender», reconoce el sudafricano.
Su debut en carretera ha dejado pistas claras: en enero logró dos podios de etapa y la sexta plaza en la general del AlUla Tour, además de proclamarse campeón nacional contrarreloj en Sudáfrica. Sin embargo, el salto al calendario europeo ha resultado más exigente: «Me di cuenta rápidamente de que estaba en aguas profundas. Todo es nuevo para mí, desde cómo funciona un equipo de carretera hasta la alimentación o las tácticas colectivas», explica.

El regreso al MTB y el reto de 2025
«Si no me lo tomo en serio, se me van a acabar los años para progresar»
«El futuro haciendo ambas disciplinas aún está por definirse. Este año ha sido un 50/50 y me ha gustado, pero necesito rodearme de un buen equipo técnico que me ayude a adaptarme mejor a la carretera. Si no me lo tomo en serio, se me van a acabar los años para progresar», admite con honestidad.

¿Por qué cambiar justo en su mejor momento?
«Sé que llegaré a estar en cabeza en el pelotón de carretera.»
Además, no es el primero en intentarlo. Cadel Evans, Ryder Hesjedal, Tom Pidcock, Van der Poel, Pauline Ferrand-Prévot o Puck Pieterse han demostrado que es posible destacar en ambos mundos. Aunque también hay ejemplos menos exitosos, como Schurter o Roland Green, Hatherly no se deja intimidar. «Sé que llegaré a estar en cabeza en el pelotón de carretera. Solo es cuestión de paciencia y de seguir construyendo como he hecho en MTB», afirma.

Más bicis, más estímulos
«Me va a llevar años construir esa base en carretera, pero servirá para volver al MTB en 2028 con un nivel más alto»
«Nunca me ha gustado quedarme con la misma bici todo el año. Cambiar de posición me ayuda a evitar lesiones y a trabajar diferentes grupos musculares. Es una forma de cuidar mi cuerpo», comenta.
Rumbo a Los Ángeles 2028
El objetivo final está claro: llegar a los Juegos Olímpicos de 2028 como un ciclista más completo que nunca. «Lo más importante que quiero conseguir al combinar las dos disciplinas es ser mejor deportista en general. Me va a llevar años construir esa base en carretera, pero servirá para volver al MTB en 2028 con un nivel más alto. Ser campeón del mundo, ganador de la general de la Copa del Mundo y campeón olímpico sería una carrera de ensueño para mí», concluye.