Cómo el crecimiento desmesurado en ventas post-pandemia y la llegada de un fondo de inversión hundió a la compañía a nivel financiero
Como en muchas marcas del ciclismo, los excepcionales números de venta post-pandemia atrajeron a fondos de inversión
Como efecto colateral de la compra de Rhone Capital, diferentes agencias de calificación de deuda iban a analizar la situación financiera de Wahoo y a hacer públicos informes sobre ella de cara a los inversores. Algo que acabó siendo totalmente contraproducente. A medida que surgían informes de agencias como Moody’s o S&P, se ponía en conocimiento de todo el mundo que la situación económica de Wahoo no era lo buena que podía parecer. Generando más desconfianza en los posibles inversores e incluso en los consumidores.

Hace unos meses, Wahoo pasó a manos de los bancos con los que tenía deudas
Aquí aparece, de nuevo, Chip Hawkins. Su fundador, junto a 3 partners estratégicos de los que no ha dado nombre, han comprado la compañía a los bancos, eliminando toda la deuda e inyectando dinero para que reinicie su actividad normal. Incluido el desarrollo de nuevos productos. Los términos de esa compra son confidenciales.

Su fundador ha comprado la compañía, eliminado su deuda e inyectado más dinero para arrancar su funcionamiento normal
Mike Saturnia, director ejecutivo de Wahoo, explicó que: “La inversión de los inversores nuevos y existentes es una clara señal de confianza en la fortaleza de Wahoo, específicamente en nuestro equipo, marca, estrategia y poderoso ecosistema de productos, software y servicios innovadores. Esto no podría haber sucedido sin meses de arduo trabajo y apoyo de nuestros socios de canal. Queremos agradecer a nuestra cadena de suministro y socios minoristas y de distribución por su confianza mientras navegamos hacia una conclusión exitosa de este proceso”.