Puck Pieterse llegaba como gran favorita y acabó rematando la carrera con un sprint incontestable
El Short Track femenino tenía a Puck Pieterse como una de las grandes referencias antes de la salida y la corredora neerlandesa respondió de la forma más contundente posible. En una carrera que siguió el guion habitual de esta modalidad, con mucho ritmo, pocas concesiones y un grupo delantero muy compacto, Pieterse supo esperar su momento y resolver la victoria en el sprint final con una superioridad clara.
Como era previsible, la prueba fue rápida y muy ajustada desde el inicio. El Short Track obliga a un equilibrio constante entre estar bien colocado y no gastar más energía de la necesaria, y ese fue el patrón dominante durante buena parte de la carrera. Las corredoras más fuertes se agruparon en cabeza, alternando momentos de control con aceleraciones puntuales para evitar quedar encerradas o perder posiciones en los tramos clave.
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El momento decisivo: Keller y Neff fuera de la lucha
Una caída en el grupo delantero dejó fuera de la pelea por la victoria a Alessandra Keller y Jolanda Neff
El punto de inflexión llegó cuando Alessandra Keller, que debutaba en la temporada de Copa del Mundo, hizo el afilador dentro del grupo delantero. La acción acabó llevando al suelo a Jolanda Neff y dejó a dos de las grandes favoritas sin opciones reales de disputar la victoria. En una prueba tan corta y explosiva como el XCC, cualquier incidente en cabeza tiene un coste enorme, y en este caso cambió por completo el escenario de la carrera.
A partir de ahí, la carrera quedó marcada por la selección natural del grupo delantero. Las corredoras que habían logrado mantenerse al frente continuaron vigilándose de cerca, conscientes de que el desenlace iba a llegar en un sprint entre las más fuertes. La prioridad era clara: no perder posiciones, no asumir más desgaste del necesario y llegar a la última vuelta con opciones reales de lanzar el ataque definitivo.






