El ciclocross es un deporte de masas en Bélgica y, como tal, había creado un ecosistema de organizaciones y corredores entorno a los ingresos que supone tener mucho público y audiencia
Golazo y Flanders Classics son las dos empresas que se han hecho con la organización de casi todas las pruebas importantes
Los ingresos de entradas, puestos de comida y pases VIP son vitales para organizadores pequeños

En el ciclocross se paga un fijo de salida a los corredores en función de su nivel, repercusión, resultados… y eso está cayendo en picado esta temporada

La pandemia que lo cambia todo
Sin opción de tener público muchas carreras son inviables y han comenzado las anulaciones
La Copa del Mundo ha pasado de 14 carreras a 5. Por ahora.

Iserbyt: «Para mi supondrá perder más de un 50% de los ingresos si las carreras se hacen sin público.»