LOOK estrena pedales diseñados para gravel, con el X-One-G de una sola cara
LOOK lanza el nuevo X-One-G, un pedal específico para gravel que combina la eficiencia de los modelos de carretera con la funcionalidad y fiabilidad del MTB. Con una plataforma más amplia, diseño optimizado y dos versiones orientadas a rendimiento o durabilidad, se posiciona como una opción claramente enfocada a competición dentro de una gama que también incluye alternativas más versátiles y aventureras.
No es solo una adaptación de un pedal de MTB
LOOK entra de lleno en la evolución del gravel con una propuesta que busca resolver uno de los puntos clave de esta disciplina: la eficiencia de pedaleo sin renunciar a la funcionalidad off-road. El nuevo pedal Look X-One-G no es una simple adaptación de un pedal de MTB, sino un desarrollo específico que intenta posicionarse entre dos mundos muy definidos.
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Un pedal que busca combinar la eficiencia de carretera con la funcionalidad del MTB
El crecimiento del gravel ha llevado a velocidades cada vez más cercanas al ciclismo de carretera, pero manteniendo exigencias propias del uso fuera del asfalto. En ese contexto, LOOK plantea el X-One-G como una solución intermedia, capaz de ofrecer transferencia de potencia y estabilidad similares a un pedal de carretera, pero con la fiabilidad y facilidad de uso que se espera en condiciones variables.
Pedal Look X-One-G
Un sistema específico dentro de una nueva gama gravel
LOOK estructura su gama gravel en tres familias según uso: competición, polivalencia y aventura
El lanzamiento del X-One-G no llega solo. LOOK reorganiza su oferta de pedales para gravel en tres familias claramente diferenciadas según uso.
En la parte más racing se sitúa el X-One-G, mientras que el X-Track (el modelo de MTB) se mantiene como opción versátil para todo uso y el X-Venture se orienta claramente hacia el bikepacking y el gravel más explorador. Esta segmentación evidencia que el gravel ya no es una categoría única, sino un espectro amplio con necesidades muy distintas.
Pedal Look X-One-G
Plataforma más amplia para mejorar la transmisión de potencia
Una superficie de apoyo más amplia mejora la estabilidad y la transmisión de potencia
Uno de los puntos clave del X-One-G está en su diseño de plataforma, claramente orientado al rendimiento.
El pedal cuenta con una superficie de contacto de 650 mm² y una anchura de 67 mm, cifras superiores a muchos pedales de MTB tradicionales. Esta mayor base de apoyo permite repartir mejor la carga sobre la zapatilla, aumentando la estabilidad y reduciendo puntos de presión en esfuerzos intensos.
En situaciones de alta exigencia, como aceleraciones o subidas sobre terreno suelto, esta mayor superficie se traduce en una conexión más sólida entre ciclista y bicicleta.
Pedal Look X-One-G
Diseño optimizado: peso, perfil y evacuación de barro
El diseño de entrada por una sola cara reduce peso y mejora el perfil aerodinámico
Más allá de la plataforma, el X-One-G introduce cambios relevantes en su arquitectura.
LOOK apuesta por un sistema de entrada SPD compatible de una sola cara, una decisión poco habitual en el segmento off-road pero que permite reducir peso y mejorar el perfil del pedal. Este diseño también contribuye a una mejor evacuación del barro y a una menor altura del conjunto.
El sistema mantiene la compatibilidad con calas estándar de dos tornillos, lo que facilita su integración con la mayoría de zapatillas de gravel y MTB del mercado.
Pedal Look X-One-G
Ajustes y ergonomía pensados para largas distancias
Ajuste de tensión y flotación pensados para equilibrar eficiencia y comodidad
El comportamiento del pedal se puede adaptar a diferentes preferencias y situaciones de uso.
El sistema permite regular la tensión de enganche entre valores de 5 y 10, mientras que las calas ofrecen 6° de flotación y un ángulo de liberación de 13°. Este equilibrio busca mantener eficiencia en el pedaleo sin comprometer la comodidad en rutas largas o terrenos irregulares.
El Q-factor se sitúa en 53 mm, ligeramente más estrecho que la mayoría de pedales de MTB, lo que refuerza su orientación hacia un pedaleo más eficiente y cercano a la carretera.
Pedal Look X-Venture
Dos versiones con el mismo concepto
Dos versiones con la misma base: titanio para aligerar o acero para priorizar durabilidad
LOOK ofrece el X-One-G en dos variantes que comparten plataforma pero difieren en materiales y peso.
La versión X-One-G-Ti monta eje de titanio y declara un peso de 121 gramos por pedal, situándose entre las opciones más ligeras del segmento. Por su parte, el X-One-G MAX recurre a un eje de cromoly y aumenta el peso hasta los 143 gramos por pedal, priorizando resistencia y durabilidad.
Ambas versiones utilizan un cuerpo de aluminio mecanizado y un sistema interno de rodamientos compuesto por dos rodamientos de bolas y un casquillo, sellados para protegerlos frente a polvo y suciedad.
Pedal Look X-Venture
X-Venture: la alternativa para el gravel más aventurero
La gama X-Venture introduce un diseño híbrido para uso más polivalente
Más allá del enfoque competitivo del X-One-G, LOOK amplía su propuesta con la gama X-Venture.
Estos pedales apuestan por un concepto híbrido con una cara automática SPD y otra plana, permitiendo alternar entre eficiencia y control según el terreno. Están claramente orientados a usuarios que combinan pistas, senderos y rutas largas con equipaje.
El modelo X-Venture+ incorpora cuerpo de aluminio y pines en la cara plana para mejorar el agarre, mientras que el X-Venture estándar utiliza un cuerpo de composite con mayor superficie de apoyo, priorizando confort y estabilidad.
Pedal Look X-Venture
Precios y posicionamiento
Una gama completa que va desde opciones accesibles hasta pedales de alto rendimiento
La gama cubre desde el segmento más accesible hasta el rendimiento puro de competición.
El X-One-G-Ti tiene un precio de 299 €, mientras que el X-One-G MAX se sitúa en 179 €. En la gama más orientada a aventura, el X-Venture parte desde 49,90 € y el X-Venture+ alcanza los 74,90 €.
Con esta nueva propuesta, LOOK no solo introduce un nuevo pedal, sino que define una estructura clara dentro del gravel, diferenciando entre uso competitivo, polivalente y explorador, y reforzando la idea de que esta disciplina sigue evolucionando hacia soluciones cada vez más específicas.