Limpieza histórica en Strava: 2,3 millones de actividades de e-bikes borradas
Strava ejecuta una limpieza histórica de sus rankings y elimina millones de actividades anómalas en segmentos de ciclismo
Una decisión que ya anunció hace tiempo
Strava ha ejecutado una de las mayores operaciones de limpieza de datos de su historia reciente, centrada en los rankings de segmentos y en la detección de actividades anómalas que llevaban años distorsionando las clasificaciones competitivas de la plataforma.
Continúa tras los patrocinadores
Se han recorrido el top-100 de los segmentos con un modelo de aprendizaje por IA
El anuncio lo realizó uno de los ingenieros de Strava en un mensaje público en el que explicó que durante las últimas semanas se ha reprocesado el top 100 de actividades de todos los segmentos de ciclismo a nivel global. No se trata de un ajuste puntual, sino de un recálculo masivo diseñado para corregir problemas estructurales que la propia comunidad llevaba tiempo señalando.
El núcleo de esta intervención ha sido el despliegue de tres nuevos modelos de aprendizaje automático, desarrollados específicamente para identificar actividades mal clasificadas. Uno de ellos detecta recorridos realizados en e-bikes que habían sido subidos como salidas de ciclismo convencional. Otro identifica actividades registradas como carrera a pie que en realidad corresponden a salidas en bicicleta. El tercero se centra en la detección de actividades realizadas con vehículos a motor.
Strava
293.000 usuarios han sido recolocados en posiciones legítimas dentro del top 10 de distintos segmentos
El impacto de esta limpieza es significativo. Según los datos facilitados por Strava, se han eliminado 2,3 millones de actividades realizadas con e-bike que estaban incorrectamente clasificadas, junto a 1,6 millones de actividades asociadas a vehículos. Como consecuencia directa, 293.000 usuarios han sido recolocados en posiciones legítimas dentro del top 10 de distintos segmentos.
Desde Strava subrayan que este trabajo responde a una queja recurrente de los usuarios más activos, especialmente en zonas con alta presencia turística. En muchos de estos lugares, los segmentos estaban dominados por tiempos imposibles logrados con bicicletas eléctricas de alquiler o incluso con vehículos, relegando a los ciclistas reales a posiciones irrelevantes. La nueva revisión busca devolver credibilidad a los rankings y reforzar el valor deportivo de los segmentos.
Así explican como buscan detectar «trampas»
El problema, según la compañía, siempre ha sido la clasificación incorrecta de estas actividades
La tecnología utilizada para esta detección combina múltiples variables. Las e-bikes presentan patrones de velocidad y esfuerzo diferentes a los de una bicicleta convencional, con ritmos anormalmente constantes, mayor rapidez en subidas y esfuerzos sostenidos incompatibles con el rendimiento humano. A ello se suman datos como la frecuencia cardiaca, habitualmente elevada en intentos reales de KOM y poco representativa o inexistente en actividades asistidas.
Strava insiste en que esta actuación no pretende penalizar el uso de e-bikes, que cuentan con su propia categoría dentro de la plataforma. El problema, según la compañía, siempre ha sido la clasificación incorrecta de estas actividades en rankings diseñados para bicicletas sin asistencia.
Strava
Es una acción que marca un antes y un después
En su mensaje reconoce que el trabajo sobre la integridad de los datos no tiene un final definitivo y que todavía quedan aspectos por mejorar. No obstante, la compañía considera que este recalculo global marca un antes y un después en la fiabilidad de los «leaderboards», y confirma que los modelos de detección ya se están aplicando también en clasificaciones de retos y otros apartados competitivos de la plataforma.
Para muchos usuarios, esta limpieza supone algo más que una corrección técnica. Es una señal clara de que Strava ha escuchado a su comunidad y ha decidido intervenir de forma estructural en uno de los problemas más criticados de su ecosistema.