Lake Placid dejará la Copa del Mundo: costes altos (hasta 500K solo en canón), retorno insuficiente y polémica ambiental
ake Placid dejará la Copa del Mundo de MTB tras 2026: costes altos, retorno insuficiente y polémica ambiental
El coste de los derechos de organización se situaba entre 420.000 y 500.000 dólares al año
La Copa del Mundo de MTB perderá una de las sedes recién llegadas tras la temporada 2026. La Olympic Regional Development Authority, el organismo público que gestiona las instalaciones olímpicas de Lake Placid y Whiteface Mountain, ha decidido no renovar el contrato que permitía organizar las UCI Mountain Bike World Series en la región de Adirondack Park, en el estado de Nueva York. La decisión llega después de tres ediciones, con la prueba de 2026 todavía pendiente de celebrarse, y en un contexto marcado por el elevado coste económico del evento, la dificultad para atraer patrocinios y una controversia ambiental relacionada con la construcción del circuito de DH.
La agencia pública completará el contrato de tres años firmado para acoger las carreras en 2024, 2025 y 2026, pero no continuará con la organización a partir de entonces. El acuerdo fue aprobado en diciembre de 2023 e incluía el uso de instalaciones vinculadas históricamente al esquí para acoger competiciones internacionales de MTB bajo el paraguas de las UCI Mountain Bike World Series.
Continúa tras los patrocinadores
Un evento con un coste de organización muy elevado
En 2025 gastaron 860.000 dólares e ingresaron menos de 300.00, pero no cuentan el impacto fuera de la propia organización
Uno de los puntos más relevantes de esta decisión es el coste directo que suponía acoger la prueba. Solo la tasa base para organizar el evento obligaba a ORDA a pagar entre 420.000 y 500.000 dólares al año por los derechos de la competición, una cifra equivalente aproximadamente a entre 390.000 y 465.000 euros a fecha de esta noticia. A esa cantidad había que añadir otros gastos importantes, como la construcción y posterior desmontaje de los circuitos temporales necesarios para una prueba de nivel mundial, además de costes de consultoría y operación.
El caso más claro se dio en 2025. La organización gastó más de 860.000 dólares, unos 800.000 euros, para celebrar tres días de carreras de MTB en otoño, sumando las competiciones de DH y Cross Country. Sin embargo, los ingresos directos procedentes de la venta de entradas y del aparcamiento no llegaron a 300.000 dólares, unos 280.000 euros. Esa diferencia ilustra el principal problema: el coste directo de sacar adelante la prueba fue muy superior al retorno económico inmediato medido por la propia organización.
Lake Placid
La comparación entre coste e ingresos directos fue uno de los factores clave para no renovar el contrato
Aun así, conviene poner esas cifras en contexto. Organizar un evento deportivo internacional de primer nivel nunca es barato, y muchos grandes acontecimientos deportivos tienen costes muy superiores a los de una Copa del Mundo de MTB. En términos relativos, una inversión cercana al millón de dólares no es una cifra excepcional si se compara con otros eventos globales, especialmente aquellos que implican grandes infraestructuras, seguridad, retransmisión, logística, personal y promoción internacional.
La cuestión, en este caso, no parece estar únicamente en el coste absoluto, sino en la relación entre ese coste y el retorno percibido por el organismo público responsable. ORDA evaluó si el evento generaba suficiente impacto regional, exposición y alineación con sus objetivos institucionales, y concluyó que tres años eran suficientes por ahora.
Lake Placid
El retorno económico que no siempre aparece en las cuentas directas
El balance no recoge necesariamente todo el gasto generado por equipos, público y personal en la región
El análisis económico, no obstante, tiene otra lectura. Los datos publicados se centran en los ingresos directos de la organización, principalmente entradas y aparcamiento, pero no parecen incorporar todo el impacto económico indirecto generado en la región. Una Copa del Mundo de MTB mueve equipos, corredores, personal técnico, periodistas, fotógrafos, aficionados y acompañantes, lo que normalmente se traduce en noches de hotel, comidas, compras, transporte local y actividad en negocios de la zona.
Ese tipo de retorno es más difícil de atribuir de forma directa al organizador, especialmente cuando hablamos de un organismo público que debe justificar sus propios balances, pero forma parte del impacto real de un evento de estas características. En destinos de montaña, una prueba internacional también puede reforzar la imagen turística de la región fuera de la temporada de invierno, diversificar el uso de instalaciones vinculadas al esquí y posicionar el territorio como destino ciclista.
El problema es que ese retorno indirecto no siempre compensa, o no siempre queda suficientemente demostrado, cuando el coste directo de organización es tan alto y la captación de patrocinadores resulta complicada. En este caso, la información publicada apunta precisamente a esa dificultad: los patrocinios no alcanzaron el nivel esperado y la organización tuvo que asumir una carga económica considerable.
Lake Placid
De una prueba de Cross Country a una sede con DH en Whiteface
La construcción del circuito de DH de 2025 se convirtió en el principal foco de conflicto ambiental
La entrada de Lake Placid en las UCI Mountain Bike World Series comenzó en 2024 con una prueba centrada exclusivamente en el Cross Country en Mount Van Hoevenberg. En 2025, el evento creció con la incorporación de una carrera de DH en Whiteface Mountain, una decisión que aumentó el atractivo deportivo y atrajo a más espectadores, pero que también abrió un conflicto ambiental y administrativo de gran alcance.
La polémica se originó por la construcción del circuito de DH de 2025 sin contar con la aprobación previa del plan de trabajo por parte del Department of Environmental Conservation, el organismo ambiental del estado de Nueva York. Esa situación derivó en una notificación de infracción poco habitual entre agencias públicas y en críticas de la organización Protect the Adirondacks, que acusó a ORDA de alterar el terreno natural de una montaña cuyo uso para competiciones de bicicleta no habría sido autorizado explícitamente por los votantes del estado.
La cuestión legal y ambiental tiene una importancia especial porque Whiteface Mountain forma parte de un entorno regulado por las disposiciones de protección del Adirondack Park. Protect the Adirondacks sostiene que las excepciones constitucionales aprobadas en su día para el uso de Whiteface estaban pensadas para el esquí alpino, no para convertir la montaña en un trazado de DH durante la temporada de verano. En su escrito de alegaciones, la organización defendió que, cuando los votantes aprobaron las enmiendas constitucionales de 1941 y 1987, lo hicieron para permitir una estación de esquí alpino, no un circuito de carreras de MTB.
Lake Placid
Una pausa, no necesariamente un adiós definitivo
No se cierra la puerta a un retorno futuro
Aunque la decisión supone el final de Lake Placid y Whiteface como sede de las UCI Mountain Bike World Series después de 2026, ORDA no cierra por completo la puerta a futuras colaboraciones. Joe Martens afirmó que mantienen una buena relación con la UCI y que siguen en contacto para explorar posibles oportunidades en el futuro
La salida de Lake Placid deja una lectura especialmente interesante para el calendario internacional. Por un lado, confirma que organizar una Copa del Mundo de MTB implica una inversión importante y una capacidad de gestión que va mucho más allá del fin de semana de carreras. Por otro, muestra que el valor de un evento de este tipo no puede medirse solo por la venta de entradas o el aparcamiento, ya que el impacto turístico y económico regional puede ser mucho más amplio.
Pero también deja claro que, cuando el retorno directo no alcanza las expectativas y además aparecen conflictos ambientales, administrativos o legales, la continuidad de una sede puede quedar comprometida incluso en un territorio con instalaciones deportivas de primer nivel y una fuerte tradición olímpica.