Competir sobre nieve o hielo es un requisito básico para ser deporte olímpico de invierno
Si el ciclocross lograse ser olímpico tendría la internacionalización que tanto busca desde hace años
Para intentar convencer al Comité Olímpico Internacional de que el ciclocross puede ser un deporte de invierno han buscado un nuevo medio para este tipo de carreras. La nieve. por ello, el próximo 13 de Diciembre se celebrará una prueba de la Copa del Mundo en la estación de ski de fondo de Vermiglio, al pie del Passo del Tonale y dentro de Val di Sole. Será una carrera alejada de la sede habitual de esta disciplina, en Bélgica y Países Bajos.

A pesar de la importancia de la prueba en su posible camino olímpico, muchas estrellas no acudirán a la carrera
Tanto es así que, en caso de faltar nieve (algo que sucedería a día de hoy), emplearán todo el poder de los cañones de nieve de la zona para que la prueba se celebre sobre nieve. Como sucede en el caso de las competiciones de ski de fondo o biathlon.
Eso sí, no todo el mundo del ciclocross está por la labor de ayudar en ese camino hacia un ciclocross olímpico. Si bien Wout van Aert y Tom Pidcock han anunciado su participación, Mathieu van der Poel no estará en esta carrera. Además, ha surgido una gran polémica entorno a diferentes pagos como fijo de salida a corredores en diferentes pruebas de la Copa del Mundo. Una problemática nueva surgida a raíz de la ampliación de la Copa del Mundo a 16 pruebas, repartidas por más países, que han hecho que deje de ser el centro de atención para muchos corredores de ciclocross ante la dificultad de tomar parte en todo el calendario. El equipo Baloise Trek no competirá en Val di Sole, con lo que ni el campeón de Europa, Lars van der Haar, ni la campeona del mundo, Lucinda Brand, estarán en la salida.