Una etapa que ha vuelto a ser muy exigente
La Absa Cape Epic ha disputado su sexta etapa con salida y llegada en Stellenbosch, una jornada que, pese a ser más corta que la etapa anterior, ha resultado extremadamente exigente. Con 76 kilómetros y 2.450 metros de desnivel positivo, el recorrido ha vuelto a poner al límite a los corredores en uno de los epicentros del MTB en Sudáfrica.
Lejos de ser un día de transición tras la etapa reina, la jornada ha evidenciado que las fuerzas están al límite. La carrera ha llegado más fragmentada que nunca, con la mayoría de los equipos del top 10 cruzando la meta de forma individual, reflejo del desgaste acumulado.
Continúa tras los patrocinadores
Beers y Nortje atacan al ver debilidad en los líderes
En ese contexto, el Toyota Specialized Imbuko de Matt Beers y Tristan Nortje detectó por primera vez signos de debilidad en el Wilier Vittoria.
La pareja sudafricana no dudó en lanzar su ofensiva en busca del maillot amarillo, iniciando una persecución directa sobre los líderes de la general. Antes de ese movimiento, el BUFF-BH ya había agitado la carrera con un ataque que les permitió abrir una pequeña ventaja.
Ese esfuerzo inicial fue suficiente para que el equipo acabara llevándose la victoria de etapa, la segunda en esta edición.






