Así usó Wout van Aert el 1×13 de SRAM RED XPLR en Flandes: eficiencia real en carrera
El uso del monoplato 1x13 de SRAM RED XPLR por parte de Wout van Aert en el Tour de Flandes confirma que esta configuración ya es plenamente competitiva en el WorldTour. Los datos muestran un uso mayoritario de los piñones centrales, lo que mejora la eficiencia y reduce cruces de cadena, mientras que la ausencia de desviador delantero aporta fiabilidad en los muros.
El tiempo de uso real de cada piñón
El uso del monoplato en carretera de máximo nivel sigue ganando terreno, y el SRAM RED XPLR 1×13 es, ahora mismo, uno de los sistemas que mejor explica por qué. El Tour de Flandes ha sido un escenario perfecto para analizarlo con datos reales, y el caso de Wout van Aert es especialmente revelador.
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Un desarrollo optimizado para rodar en el rango útil
Con 3 de los piñones hizo más de la mitad de la carrera
Van Aert utilizó un plato de 54 dientes combinado con un cassette 10-46 de 13 velocidades. Más allá del rango total, lo interesante es cómo se distribuye el uso real de los piñones.
Los datos muestran una concentración clara en los piñones centrales, especialmente 15, 13 y 17, que acumulan la mayor parte del tiempo de pedaleo (más de 4 de las casi 6 horas y media de carrera). Esto confirma uno de los argumentos clave del sistema: con 13 velocidades, los saltos entre desarrollos son más pequeños y permiten mantener la cadencia dentro de un rango más estable sin necesidad de recurrir constantemente a cambios más extremos.
El uso del 46 es prácticamente testimonial, igual que el 10. Es decir, el sistema ofrece rango suficiente, pero en carrera se explota sobre todo la zona media del cassette, donde la eficiencia mecánica es mayor.
Uso del desarrollo
Menos cruces de cadena, más eficiencia
Cadena en la posición más eficiente más tiempo
Uno de los puntos críticos del monoplato siempre ha sido el ángulo de la cadena. Sin embargo, este caso demuestra que, con una elección adecuada del desarrollo, se puede rodar durante largos periodos en posiciones relativamente neutras.
El hecho de que la mayor parte del tiempo se concentre en piñones intermedios implica menos fricción, menor desgaste y una transmisión más silenciosa. En un contexto de ganancias marginales, esto no es menor.
Ventaja clave en los muros de Flandes
El recorrido del Tour de Flandes, con sus múltiples muros y cambios de ritmo constantes, es especialmente exigente para la transmisión. Aquí el monoplato ofrece una ventaja clara: elimina el cambio delantero en momentos críticos.
Evitar un cambio de plato en plena subida, muchas veces sobre pavé y con alta carga de torque, reduce el riesgo de fallo mecánico y simplifica la toma de decisiones. Es un sistema más directo, más predecible.
El avance hacia configuraciones monoplato en carretera ya no es anecdótico. Sistemas como el RED XPLR 1×13 solucionan uno de los principales problemas históricos del 1x: la falta de progresión fina entre marchas.
Wout van Aert
De rareza a la opción más lógica
Con 13 velocidades, se consigue un equilibrio real entre rango y escalonamiento. Y cuando se combina con un análisis preciso del recorrido y una selección adecuada del plato, el resultado es una transmisión plenamente competitiva al más alto nivel.
El caso de Van Aert en Flandes deja una lectura clara: el monoplato ya no es una solución de compromiso. Bien configurado, permite rodar en el rango óptimo la mayor parte del tiempo, reduce riesgos mecánicos y mejora la eficiencia global del sistema.
En recorridos como Flandes, donde cada detalle cuenta, el 1×13 no solo es viable. Es, en muchos casos, la opción más lógica.