Entrevista con Gerard Freixes: “La profesionalización es positiva, pero el gravel no puede perder su esencia”
Gerard Freixes, director de Klassmark, analiza en esta entrevista la reorganización del universo Traka, la expansión internacional del evento y los límites de la profesionalización del gravel, defendiendo una idea clara: el off-road no es carretera y necesita reglas, formatos y ambición propias para crecer de forma sostenible.
La visión del impulsor de algunas de las pruebas más reconocidas del planeta
Tras más de dos décadas vinculado a la organización de eventos, Gerard Freixes es una de las figuras clave para entender la evolución del gravel competitivo en Europa. Desde Klassmark, la empresa detrás de pruebas como The Traka, Santa Vall o Ranxo, ha vivido en primera persona el crecimiento, los ajustes y también las tensiones de un sector que sigue redefiniéndose. En esta conversación repasa la reorganización del universo Traka, la profesionalización de los equipos, los límites del modelo americano y su visión clara sobre qué debe y qué no debe ser el gravel.
Continúa tras los patrocinadores
«Montar un circuito global es muy costoso»
Este año habéis hecho una reorganización importante alrededor de The Traka. ¿Cuál es la motivación principal detrás de este cambio?
Básicamente realismo. El gravel está creciendo, sí, pero los organizadores seguimos siendo organizadores, no grandes corporaciones. Montar un circuito global es muy costoso y solo unos pocos modelos en Estados Unidos pueden permitírselo porque tienen estructuras enormes y presupuestos que no dependen de que una carrera funcione o no. Nosotros hemos preferido fortalecer la marca Traka, que ya es reconocida, y usarla como base para crecer con sentido, aportando valores, experiencia y calidad, no cantidad.
The Traka
«Queremos que la gente se encuentre, que haya densidad de corredores y que cada prueba tenga peso real»
¿Eso implica renunciar a crecer dentro del propio territorio?
En gran parte sí. En casa ya tenemos The Traka y no tiene sentido duplicar eventos en zonas cercanas porque al final es el mismo público. El gravel performance no es infinito. Preferimos crecer fuera, pero con socios locales fuertes, no como franquicia, sino como coorganización. Y siempre en lugares que también tengan interés real para las marcas. Puedes hacer una carrera espectacular en un sitio remoto, pero si ese mercado no interesa a los patrocinadores, el proyecto no es sostenible.
El nuevo formato también reduce el número de pruebas y concentra más el calendario.
Exacto. Menos carreras, mejor comunicadas y con más nivel en cada una. Antes estaba todo muy disperso durante el año y eso diluía el nivel competitivo. Queremos que la gente se encuentre, que haya densidad de corredores y que cada prueba tenga peso real. Es una cuestión de calidad, no de volumen.
Grupo
Organizar en Estados Unidos es muy difícil
¿La idea es que el resto de pruebas funcionen como clasificatorias hacia The Traka?
De hecho ya funciona así. A partir de próximas ediciones, la prioridad de inscripción se da primero a quienes hayan hecho tres Traka, luego dos y después una. Es una estructura lógica, parecida a otros grandes eventos de resistencia. La idea es tener una Traka en Europa, otra en América y el resto como pruebas de acceso o qualifiers.
Precisamente Estados Unidos parece cada vez más complicado para organizar.
Muchísimo. Los costes son desorbitados. Solo la policía puede costarte cientos de dólares por hora. Organizar allí es muy difícil. Por eso estamos trabajando en una Traka en México, en Baja California, muy cerca de la frontera con Estados Unidos. Allí hay estructura, experiencia y un contexto más viable. No se trata de copiar exactamente el evento europeo, sino de llevar la experiencia Traka.
Sina Frei
«Las marcas venden gravel, ponen dinero en gravel y profesionalizan el entorno.»
En paralelo, el gravel se está profesionalizando rápidamente, con equipos grandes y estructuras muy similares a la carretera o al MTB. ¿Cómo lo ves?
Es una evolución natural. Las marcas venden gravel, ponen dinero en gravel y profesionalizan el entorno. Hay equipos muy potentes y eso eleva el nivel. Para los corredores es positivo, porque tienen mejores condiciones. Pero como organizador, mi papel es poner límites claros para que el rendimiento no lo sea todo.
Nos inspiramos mucho más en reglamentos off-road que en los de carretera.
¿A qué límites te refieres?
A que el off-road no es carretera. Prohibimos radios, comunicaciones externas, ayudas entre corredores. Nos inspiramos mucho más en reglamentos off-road que en los de carretera. Si no se controla, en pocos años no habrá pueblos ni propietarios que autoricen el paso de carreras. Ya ha pasado en Estados Unidos, donde han tenido que recortar recorridos por conflictos con propietarios.
Salida Ranxo
«No limitamos bicicletas, ni configuraciones. Cada uno puede venir con lo que quiera.»
Sin embargo, sois muy abiertos en otros aspectos técnicos.
Totalmente. No limitamos bicicletas, ni configuraciones. Cada uno puede venir con lo que quiera. El gravel es diversidad. No creemos en ser radicales. Puedes venir con una bici muy agresiva, una más cómoda, incluso con eléctrica. Tenemos categorías específicas y grupos diferenciados. Para nosotros lo importante es la convivencia y el respeto al entorno.
Esa filosofía contrasta con otras competiciones más restrictivas.
Sí, porque nosotros no estamos obsesionados con frenar la velocidad a base de prohibiciones absurdas. El gravel no se regula como la carretera. La naturaleza ya pone suficientes límites. Aquí no todo es correr. Hay gestión del esfuerzo, del material, de la nutrición. Si no eres inteligente, no ganas, tengas el presupuesto que tengas.
Hutchinson Ranxo
Ferran SOler
«Queremos que la 360 sea la referencia.»
Este año también habéis apostado claramente por reforzar la Traka 360 como prueba principal.
G.F. Sin duda. Queremos que la 360 sea la referencia. Antes se formaban grupos enormes al inicio y la carrera se rompía mal. Hemos endurecido el inicio para seleccionar desde el principio. La 360 no es una carrera más, es el gran objetivo del año para muchos corredores. La 200 es exigente, pero no tiene el mismo peso simbólico ni competitivo.
¿Crees que esa jerarquía de distancias ayuda a construir el evento?
«El gravel no es una moda rápida, es una evolución natural del off-road»
Muchísimo. Un gran evento necesita un reto central claro. La gente que hace la 360 se prepara específicamente para ese día. Hay una narrativa, una épica. Es lo que hace que no sea una carrera más del calendario. Y al mismo tiempo, las distancias más cortas sirven como progresión natural. Hoy haces 100, mañana 200 y dentro de unos años te planteas la 360.
¿Cómo ves el futuro del gravel a medio plazo?
Creo que seguirá creciendo, pero de forma más madura. No se consolida un evento solo con dinero. Hace falta historia, tiempo y coherencia. Nosotros hemos crecido de forma orgánica, sin explosiones artificiales. Y eso da estabilidad. Habrá cambios, marcas que entren y salgan, equipos nuevos, pero si el proyecto es sólido, aguanta. El gravel no es una moda rápida, es una evolución natural del off-road.